Amigos y emociones
De 2 a 6 años
Un juego tierno sobre caras y emociones
Nombrar las emociones es un gran paso para los niños pequeños. Cuando pueden ver alegría, tristeza, enojo o miedo en una cara, entienden mejor a los demás y les resulta más fácil hablar de lo que sienten.
En nuestros juegos de emociones, los niños leen las emociones en caritas amigables y luego descubren cómo podría sentirse un amigo cuando pasa algo: un globo que se va volando, una fiesta sorpresa, una tormenta que truena.
De 2 a 6 años
Un juego tierno sobre caras y emociones
Muchos niños usan palabras como feliz y triste entre los 2 y los 3 años, y reconocen el enojo y el miedo poco después. Entender qué puede causar una emoción, y que otras personas pueden sentir distinto, se desarrolla más o menos entre los 3 y los 6.
A los niños que saben nombrar una emoción les resulta más fácil decir cómo se sienten en lugar de mostrarlo con berrinches, y entender cómo se sienten los demás. Nombrar una emoción es el primer paso para manejarla.
Nombra las emociones en momentos cotidianos, tanto las tuyas como las suyas: “Te ves frustrado. ¡Esa torre era difícil!” Hablen de cómo se sienten los personajes de los cuentos y hagan caras juntos frente al espejo.